El Cepillo de
Dientes
¿Cuál es más importante para ti, el
automóvil, el teléfono celular, la computadora o el cepillo de dientes? Pocos piensan en la importancia del cepillo
de dientes. Hoy en día la tecnología es
parte de nuestra vida cotidiana, pero también el simple invento del cepillo de
dientes lo es. Imagina tu vida sin tu
Ipod, o sin tu teléfono celular o sin tu computadora personal. Ahora imagina tu vida sin el casi olvidado
cepillo de dientes. A veces lo más
simple es lo más importante.
Si dices que el cepillo de dientes no
es importante, entonces debes de tener amigos que no les molesta tu mal aliento
o tu apariencia disgustada por tener los dientes podridos. Bueno, a cada uno lo suyo. Pero si lo pensaste bien, vas a admitir que
el cepillo de dientes es un invento bastante importante.
La historia del cepillo de dientes es
una historia larga. El halitosis, o mal
aliento, no es algo nuevo. Hasta las
civilizaciones de la antigüedad sufrieron de este mal, y desde entonces
empezaron las raíces del invento del cepillo de dientes. Plino el Joven (61-113 d.C.) utilizaba una
púa de puercoespín para limpiar los dientes.
Aristóteles aconsejaba usar un paño fino de lino ligeramente áspero para
limpiarse los dientes. El primer cepillo
de dientes fue construido por un emperador chino, quién insertó cerdas de pelo
de puerco en un hueso hace más de 500 años.
En Europa siguieron el ejemplo chino pero utilizaban el pelo de caballo
en vez de puerco porque era más suave.
Por fin, en la década de 1930, Dupont descubrió el nailon que resultó en
el cepillo de dientes que conocemos hoy.
Muchos
dentistas recomiendan que te laves los dientes por lo menos dos veces al día, y
tres veces sea mejor todavía. Así,
tendrías los dientes un brillante blanco y ojalá por lo largo de tu vida. Pero, ¿si no hubiera cepillos de
dientes? El cepillo de dientes se
parece simple, pero que sí, es muy importante en la vida de todos.